Se conoce que en esta novela Eco se ha decidido a hacer públicos sus placeres más escatológicos, porque apenas 40 páginas después de la rascada de huevos dedica un par de buenas páginas y algunas reflexiones interesantes al placer que experimenta el protagonista defecando en pleno campo, en la viña de su infancia, al aire libre, oyendo el canto de los pájaros. Y es curioso, pero yo, que nunca he estado muy vinculado al mundo rural, ni he sido usuario frecuente del campo como servicio público, debo confesar que experimento sensaciones muy parecidas cada vez que, de tarde en tarde, tengo la oportunidad de cagar en el campo. También orinar desde una altura, sintiendo la soledad de las montañas y el soplo del viento, me hace sentir pletórico. Lo que no sé, ni me he molestado en reflexionar sobre ello, es el porqué de esas sensaciones. Bueno, Eco hace una interesante reflexión sobre el placer de cagar al aire libre y sobre el vínculo vital entre nuestras heces y nuestro yo más íntimo. Os dejo una selección del fragmento:
" Me agaché en el gran silencio del mediodía, roto sólo por algunas voces de pájaros y por el zumbido de las cigarras, y defequé. (...) Estaba experimentando una satisfacción antigua. El movimiento tranquilo del esfinter, entre toda esa vegetación, me despertaba confusas experiencias previas.O es un instinto de la especie. (...) quizás estaba disfrutando sencillamente de un placer ya experimentado por el hombre de Neanderthal. (...)
Me levanté y miré mis heces. Una hermosa arquitectura de caracola, todavía humeante. Borromini...".
Después de la rascada de huevos y la cagada al aire libre, ¿cuál será el próximo placer que descubrirá el protagonista? Yo apuesto por una masturbación, tal vez inspirada en viejas imágenes eróticas de su infancia que reencontrará en su casa de campo. No volveré a escribir sobre la novela hasta que aparezca tal pasaje o, en su defecto, la termine. Prometido.
Por cierto, seguro que Cipriano coincide conmigo en considerar el pasaje de la cagada al aire libre un momento literario único.
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