domingo, 28 de enero de 2007

LA CANCIÓN DEL PIRATA. Por Sophie Onís González

Sophie Onís González me ha escrito el siguiente correo:

Te escribo por lo de la poesía y la imagen... A mi me gusta la canción del pirata... es más creo que es la unika poesia que me gusta jeje


Propone el siguiente cuadro (no envía referencia de autor)




Canción del pirata


Con diez cañones por banda,

viento en popa, a toda vela,

no corta el mar, sino vuela

un velero bergantín.


Bajel pirata que llaman,

por su bravura, el Temido,

en todo mar conocido

del uno al otro confín.


La luna en el mar riela,

en la lona gime el viento,

y alza en blando movimiento

olas de plata y azul;


y ve el capitán pirata,

cantando alegre en la popa,

Asia a un lado, al otro Europa,

y allá a su frente Estambul.


Navega, velero mío,

sin temor,

que ni enemigo navío,

ni tormenta ni bonanza

tu rumbo a torcer alcanza,

ni a sujetar tu valor.


Veinte presas

hemos hecho

a despecho

del inglés,

y han rendido

sus pendones

cien naciones

a mis pies.


Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.


Allá muevan feroz guerra

ciegos reyes

por un palmo más de tierra;

que yo aquí tengo por mío

cuanto abarca el mar bravío,

a quien nadie impuso leyes.


Y no hay playa,

sea cualquiera,

ni bandera

de esplendor,

que no sienta

mi derecho

y dé pecho

a mi valor.


Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.


A la voz de “¡barco viene!”

es de ver

cómo vira y se previene

a todo trapo a escapar.

Que yo soy el rey del mar,

y mi furia es de temer.


En las presas yo divido

lo cogido por igual.

Sólo quiero por riqueza

la belleza sin rival.


Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.


Sentenciado estoy a muerte.

Yo me río;

no me abandone la suerte,

y al mismo que me condena

colgaré de alguna entena

quizá en su propio navío.


Y si caigo,

¿qué es la vida?

Por perdida ya la di,

cuando el yugo del esclavo,

como un bravo sacudí.


Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.


Son mi música mejor

aquilones

el estrépito y temblor

de los cables sacudidos,

del negro mar los bramidos

y el rugir de mis cañones.


Y del trueno al son violento,

y del viento al rebramar,

yo me duermo sosegado,

arrullado por el mar.


Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.


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